¿Qué está pasando en China con Evergrande?


A exactamente trece años de la caída del gigante y centenario banco estadounidense Lehman Brothers, los problemas de la segunda desarrolladora inmobiliaria más grande de China, Evergrande Real Estate, para afrontar su deuda refrescaron a muchos esos recuerdos.

En este articulo vamos a intentar entender mejor que está pasando en China con Evergrande, por qué está ocurriendo, y cual puede ser el impacto en los mercados globales.

¿Qué es y qué hace Evergrande?

El fuerte de Evergrande es el desarrollo de edificios residenciales en China. La empresa se especializa en comprar lotes en ciudades de segunda y tercera categoría, cobrar el dinero de la preventa de los edificios edificios residenciales destinados a familias de sectores medios y medios-bajos chinos, para tomar un préstamos y volver a iniciar el un nuevo proyecto.

La empresa que creó Hui Ka Yan en 1996, el tercer hombre más rico de China, construyó más de 1300 proyectos de viviendas en 280 ciudades de China, equivalentes a un 25% más de las superficie que tiene la Ciudad de Buenos Aires.

Llamar a Evergrande una desarrolladora inmobiliaria a esta altura es subestimar el imperio que construyó Hui que incluye vehículos eléctricos, una productora de contenidos, un parque de diversiones, servicios de asesoramiento financiero, un club de fútbol o empresas de bebidas y alimentos. Incluso, la empresa estaba construyendo una isla artificial en las costas de Danzhou, provincia de Hanian.

La empresa emplea a 200.000 personas y genera otros 4 millones de puestos de trabajo de manera indirecta. Representa 0,5% de la fuerza laboral china, un número nada despreciable.

¿Por qué está teniendo problemas Evergrande?

Sus deudas. Evergrande es la empresa del sector inmobiliario con más deudas del mundo. En la actualidad tiene un pasivo gigantesco de US$300.000 millones. Y tiene problemas para estar al día con los pagos.

Según S&P, en los próximos 12 meses debe afrontar pagos por US$37 mil millones,

El gran problema de Evergrande es que la rueda que funcionaba de manera aceitada durante la segunda década de este siglo, dejó de funcionar. Para entender por qué es necesario revisar el modelo de crecimiento chino, y la transformación de los últimos 12 o 13 años. Hasta la crisis financiera de 2008, China sostenía su crecimiento a base de exportaciones. El mundo le compraba a China, que supo tener un 10% de superávit comercial. Sin embargo, con la llegada de la crisis, y la baja en las tasas de interés en Europa y Estados Unidos, el gobierno Chino cambió al mercado externo por el interno como fuente de su crecimiento. 

Gráfico que muestra la caída del superavit comercial chino

Tras la crisis financiera de 2008, China redujo su superavit comercial con el mundo y cambió su modelo de crecimiento. (UFM)

China dejó de generar ingresos a partir del endeudamiento de quienes importaban (Europa y EE.UU.), a impulsar su propia política de endeudamiento local para mantener números de fuerte crecimiento. La consecuencia fue una drástica caída en las tasas de interés y el respectivo aumento del crédito. En este video el economista Juan Rallo explica en más detalle esta conversión.

Con ese cambio, el sector inmobiliario fue uno de los más beneficiados. Desató un boom de construcción, y ventas, en una sociedad donde la propiedad inmueble es el principal canal de inversión y refugio de valor. Para entender la magnitud de la expansión del mercado solo basta con ver este dato: en 2008 casi un 70% de los compradores residenciales en China estaban comprando su primera casa, en 2018 la mayoría estaba comprando su segundo o tercer departamento.

Pero también esta demolición masiva de edificios por falta de demanda China ilustra el estado del mercado:

Las nuevas políticas no sólo impulsaron más el aumento de precios de las propiedades chinas, sino que además llevaron a todos los sectores de la economía a un exceso de apalancamiento. El Partido Comunista Chino observó esto y publicó “tres líneas rojas” que las empresas debían cumplir y apuntaban a resolver este problema. Más sobre esto más adelante.

¿Qué impacto tiene en China y en el mundo?

Como señalamos al principio, la palabra clave en estos días fue “contagio”. ¿Cuál es el alcance de la caída Evergrande en China y los mercados globales? Aquí es donde podemos encontrar una de las diferencias más importantes con la de 2008.

Mientras que en aquel momento la manipulación de las tasas de intereses dio origen a una burbuja de deuda, las consecuencias fueron sistémicas. En el caso Evergrande parece estar más contenido. Las consecuencias directas de la eventual caída de Evergrande estaría limitada a China, lo que no es poco. La crisis reducirá la demanda de acero, algo que ya está reflejando el precio de ETFs que siguen a empresas vinculadas con esa aleación. $SLX, por ejemplo, perdió un 13% en las últimas dos semanas.

Las consecuencias indirectas para el resto de los mercados podrían llegar según el impacto que tenga esta crisis de liquidez en la economía. Una caída en los precios de las propiedades chinas podría afectar los niveles de consumo e inversión, repercutiendo en la economía global.

Mientras tanto, Argentina, con China como principal comprador de sus commodities, no estará al márgen de una debacle mayor. 

El rendimiento de los "bonos basura" chinos en dólares no paró de subir desde marzo de este año. Evergrande representa el 17% del mercado y el 47% está compuesto por desarrolladoras inmobiliarias (Yahoo!)

¿Salvará el gobierno chino a Evergrande?

Esta pregunta es difícil de responder dado el secretismo que impera en el gobierno chino. Sin embargo, las probabilidades de que ocurra algún “salvataje oficial” son bajas.

Como comentamos anteriormente, el año pasado el Partido Comunista chino publicó “tres líneas rojas” que las empresas debían respetar. Tres métricas relacionadas con su endeudamiento, pero que pocas logran cumplir.

El objetivo de estas medidas fue mantener bajo control los precios de las propiedades, frenar las ventas de tierras por parte de municipios y evitar que el sector del Real Estate absorba todo el crédito disponible para favorecer a otros sectores, entre otros.

Estas medidas limitan el accionar de Beijing. No sería congruente esa política con un salvataje. Pero si miramos lo que ocurrieron con empresas estatales en el último año, el gobierno chino dejó caer a un fabricante de autos eléctricos, fabricante de chips y a una minera de carbón.

En China, prima la discrecionalidad del PCCh. Si el gobierno considera que la empresa es demasiado importante para dejarla caer, como ocurrió en abril de este año con la administradora de activos estatal Huarong Asset Management, recibió una inyección de US$7.7 mil millones para rescatarla.

El rescate de Evergrande dependerá primordialmente si los jerarcas chinos consideran que no están dispuesto a afrontar las consecuencias de sus propias decisiones. 

Publicado originalmente en el Newsletter Semanal #145. Clickeá acá para suscribirte.

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